La farsa de las figuras

La gran farsa en que se han convertido las corridas de toros en las que intervienen las figuras del toreo es cada vez más preocupante. El fiasco cuvillista del Domingo de Resurrección sevillano certifica que, una temporada más, la tónica imperante del espectáculo será el desfile de borregos tullidos y desnortados que dedicarán descastadas genuflexiones al bailoteo y posturitas de la figurita de turno. El principal problema de la Fiesta son precisamente estas falsas figuras encumbradas por un sistema y una prensa trincona que justifica cualquier tropelía y ensalza hasta el infinito cualquier medio trapazo. Estas figuras que se quejan a diario del juego de los toros que eligen ellos mismos y ante los cuales ensayan un artístico ballet carente de verdad y emoción. Es la gran herencia del desaparecido Juan Pedro Domecq, la del «toro artista» o, mejor dicho, la del toro idiota, descastado, inválido… que permite «ponerse bonito» y que sirvió para encumbrar a un vulgar pegapases como Paco Ojeda. El toro idiota que se queda parado, atónito ante la deslumbrante belleza que, según algunos críticos y aficionados, atesora el pegapasismo más vulgar e insultante de algunos de los cabecillas del escalafón y de las grandes ferias.

La dictadura del monoencaste impuesta por los «Julis», «Morantes», «Manzanares», etc es, sin duda, la gran lacra que contribuye a la degeneración del espectáculo taurino. La fidelidad a la radical doctrina ovejera-artista asegura una «cierta» comodidad para el torero y supone una auténtica pesadilla para el aficionado.

Las corridas de toros se han convertido en un espectáculo verbenero en el que un público indocumentado impone la lluvia de trofeos e indultos de pastueñas reses que pasan tangencialmente por el piquero. Ha casi desaparecido la esencia de la Fiesta, la del Toro en su máxima plenitud al que hay que dominar para, luego, torear. Cada corrida es igual a la anterior.

La emoción de la lidia brilla por su ausencia y se nos ofrece reiteradamente una puesta de escena amaneradamente previsible en la que se desvirtúa o se omite la suerte de varas y en la que prima el abundante trapaceo posturil ante un toro que ha dejado de ser «enemigo» para convertirse en «colaborador». Las figuras viven permanentemente en las cumbres de la adulación y al aficionado le llegan solo los ecos de abusos, embustes y desconsideraciones hacia la grandeza del espectáculo. El auténtico aficionado logra sustraerse a la presión de los apasionamientos inmotivados y excesivos del gran público y se rebela ante los desmanes y arbitrariedades. Consciente que condescender con las flaquezas e ignorancia del gran público es el camino que conduce al fracaso, muestra su actitud de indignación y es tildado de «talibán». La presencia de la afición resulta molesta para las figuritas que, como Morante, sostienen que a los toros hay que ir a divertirse. La trascendencia y solemnidad del ritual taurin se ha convertido en una auténtica fiesta repleta de aplausos, música, olés, indultos y elogios sin regateo. Un auténtico festival en el que se desprecia cada tarde la figura del toro y se insulta al aficionado que reivindica sus derechos y la autenticidad un espectáculo que nos ofrecen adulterado y edulcorado.

Así las cosas, el panorama es más bien desolador. La nueva temporada se inicia con los mismos defectos y vicios de la anterior. El toro por los suelos y las figuritas en la cumbre.

11 comentarios en “La farsa de las figuras

  1. Mucha verdad en este artículo , y esos que lo descalifican, ojalá vieran lo que hacen esos rateros en México, solo vienen a jugar al toro con novillotos, y no les puede decir nada por que nos sacan de la plaza… Saludos desde México señor Camarasa, es la primera vez que lo leo

  2. Estoy de acuerdo con usted Colomer si queremos cambiar algo que parece no tener vuelta atrás se ha de hacer con estas palabras. Ya no vale ser políticamente correcto con nadie. Las cosas a la cara y a rascarse al que le duelan las verdades. Bien que los profesionales no han tenido ni un miramiento por el aficionado, pues ahora a tragar.

  3. Colomer Camarasa escribe loque muchos pensamos y los motivos por lo que hemos dejado de ir a las plazas tras muchos años. Hay frases en las que no estoy de acuerdo. Pero Colomer es libre de dejar aquí su opinión, no nos carguemos la libertad de expresión que tantas veces echamos a faltar en otras web. Prefiero esto a las doctrinas impuestas y pagadas. Por último pediría respeto por las faltas de ortografía o cultura así como llegar a los insultos o malsonantes.

  4. Muy bien sr.camarasa así se escribe. Sin tapujos ni amedrentamientos. Esperamos más artículos suyos en esta línea. Muerta la fiesta en España, viva Francia y la Catalunya Nord, valga la redundancia.

  5. No me haga reír señor camarasa usted qué narices aporta? Usted solo menosprecia.
    Y respecto a las faltas de ortografía son preferibles antes que su falta de valores taurinos a la hora de hablar de los toreros, ganaderos y de nada más y nada menos que del maestro PACO OJEDA. Y tampoco se por que quiere saber quién le escribe tampoco creo q sea importante si usted escribe en un portal taurino diciendo chorradas asuma las consecuencias y las criticas!
    En fin… que la cara es el espejo del alma!

  6. No voy a entrar a considerar los comentarios sobre mi artículo y ni mucho menos a polemizar con ellos ya que no aportan ningún razonamiento y se basan solo en suposiciones y descalificaciones fáciles . Lo que sí pediría a todos ellos es que a la hora de comentar, lo hagan sin faltas de ortografía, que la redacción de las frases sea inteligible y que no se escondan cobardemente en el anonimato de un pseudónimo.

  7. La gran farsa es la persona que escribió este artículo parece antitaurino,debe tener problemas en su vida personal y lo paga escribiendo estupideces despotricando por gusto del esfuerzo ajeno.

  8. Me parece muy curioso que escriba este artículo quejándose de la tauromaquia actual y en otros artículos defienda a toreros que no están acartelados en ceret solo por el echo de ser catalanes deberían estar según usted por qué alguno ha estado en muchiiiisimas ocasiones y no se le recuerda ningún triunfo digno de mención y el otro por desgracia vio como le regresaba un novillo vivo a los corrales!
    No pretendo con esto criticar a los dos últimos supervivientes toreros que nos quedan pero gente como usted que hace un flaco favor escribiendo estos artículos y luego pidiendo injusticias para los demás.
    Le diría tantas cosas señor colomer que daría para un mano a mano caja sol… se acuerda cuando se ponían de pie y le daban la vuelta al periódico en el tendido 5 para hacerse notar y despreciar lo que sucedía en el ruedo de la monumental?

  9. Este artículo es digno del peor de los animalistas antitaurino del mundo , es una farda de artículo , falton, incongruente, del peor aficionado que campa por las plazas de toros ( sí que va a alguna) repleto de palabras ll más de odio y osadía hacia la tauromaquia , y esque el artista que lo a escrito ignora por completo , que las figuras no están puestas ahí a dedo si no que se lo ganan de plaza en plaza y además lo hacen realizando grandes faenas a grandes toros del encante domeq que a diario salen por todas las plazas de la geografía mundial. Es usted un déspota lleno de un afán de protagonismo que no le corresponde . Hágase usted un favor y desaparezca , por qué con este tipo de artículos
    Ignorantes-destructivos lo único que consigue usted atacando a lo mejor de la fiesta ( a todos esos carteles de toreros y ganaderos que llenan las plazas ) es llenar de odio el toreo y también ( como no ) conseguirá que le odi n a usted como yo ya le odio. Váyase a mamarla , y de paso , cuando vaya a los toros , pague la entrada , que por lo que mal escribe , a usted se le nota de lejos que no paga nunca , so simberguenza!
    Aaaaa! Se me olvidaba , si alguna vez tiene usted un amigo ,hijo o pariente que quiera ser torero , solo le deseo que quede en el destierro de matar nunca una corrida del encastre Domeq o entrar en un cartel con las figuras del toreo.

  10. Señor camarasa es usted en este artículo un faltón, un desahogado, un fresco, una persona que se piensa que está en la verdad absoluta de la tauromaquia y además un irrespetuoso con el toro bravo y con los toreros.. y puede tener usted la opinión que quiera y será respetable.
    Pero esos calificativos le quitan toda la razón que pueda tener o no!
    Es un artículo chabacano de aplauso fácil para los públicos más populistas de nueva hornada. Un saludo y modérese que esto lo pueden leer futuros aficionados.
    Seguramente me he quedado tan agusto como usted en su artículo.

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