En la noche de ayer falleció Antonio Guillén a los 80 años. Durante muchos años fue torilero de la plaza Monumental de Barcelona, convirtiéndose en una figura muy querida y respetada en el entorno taurino catalán.
Antonio Guillén dedicó gran parte de su vida a la Monumental, desempeñando una labor discreta pero fundamental desde los corrales de la plaza. Su vinculación con la tauromaquia trascendió el ámbito profesional y encontró continuidad en sus hijos, a quienes transmitió desde la infancia su pasión por el mundo del toro.
Fue padre del matador de toros Enrique Guillén, el último diestro en tomar la alternativa en la Monumental de Barcelona el 16 de agosto de 2009. El toro de la ceremonia, Fiador, de la ganadería de Fidel San Román, se lo brindó a su padre Antonio de manera especialmente emotiva.
También era padre de Antonio Guillén, que desarrolló su trayectoria primero como novillero con caballos y posteriormente como banderillero. Completaba la familia su hijo Óscar, que, aunque no se dedicó profesionalmente al mundo del toro, heredó de su padre la afición.
El velatorio tendrá lugar durante el día de hoy en el Tanatori de Badalona, sala 1, donde familiares, amigos y aficionados podrán darle el último adiós entre las 15:30 y las 21:30 horas.
Desde estas líneas trasladamos nuestro más sentido pésame a sus hijos, familiares, amigos y allegados. Descanse en paz.

