El novillero catalán Mario Vilau firmó una tarde de contrastes en Colmenar de Oreja marcada por el triunfo y el percance, en un episodio que volvió a poner de manifiesto la exigencia y el riesgo del toreo.
Vilau logró cortar una oreja importante a su novillo de El Parralejo tras una actuación de gran compromiso, especialmente destacada en el toreo en redondo. El momento más dramático llegó al entrar a matar, cuando sufrió una aparatosa voltereta que sembró la preocupación en los tendidos. Mario Vilau, a quien ya se le habían escapado dos triunfos rotundos esta temporada en Valencia y Arles por el manejo de la espada, no quiso dejar pasar una nueva oportunidad y se tiró a matar o morir. Pese a la violencia de la cogida, el novillero logró dejar una estocada entera, rubricando así una faena de gran mérito que fue premiada con una oreja.
Posteriormente, fue atendido en la enfermería, donde en un primer momento se descartó la existencia de cornada; sin embargo, los intensos dolores que presentaba hicieron aconsejable la realización de pruebas más exhaustivas para determinar el alcance de las lesiones. El novillero catalán ha sido examinado a primera hora de la mañana por los doctores en Barcelona, quienes han confirmado una erosión en el coxis, acompañada de múltiples hematomas derivados de la voltereta.
Tras este episodio, Mario Vilau deberá guardar reposo un par de días para afrontar con fuerza dos compromisos de máxima exigencia que tiene próximamente: este domingo, 10 de mayo, hará el paseíllo en Sevilla, y el día 19 de mayo está anunciado en Madrid, en la feria de San Isidro.

