Que sean las últimas horas

Puede que estemos en las últimas horas. Quizás, lo vivido por aquí sea recordado como el antes del después de sentirse mejor. Todo será, según vuelven a asegurar, el jueves, sino antes. Eso dicen: que vivimos los últimos días negros de la prohibición. Y digo, otra vez, que ojalá.

Por eso, la enésima reivindicación de la Unión de Taurinos y Aficionados de Catalunya (UTYAC) pudo ser la definitiva. No, no es que a partir de esta del pasado sábado todo vaya a cambiar gracias a ella (aunque algo deba haber tras seis años permaneciendo y resistiendo), sino que muchos se sentirán liberados. Los primeros nosotros, hartos de ir con la pancarta pa arriba, pa abajo, reclamando lo que es nuestro. Hartos algunos de ellos, que ya ni miran hacia ella, ni hacia nosotros, ni hacia la reivindicación de recuperar algo tan suyo como nuestro.

Claro, que ahí no entra ese público del coso de Pignatelli, que se solidariza con la Tauromaquia en Catalunya y sigue gritando libertad, libertad porque sabe lo que supone. Iluso, pensé que el estar cerca de nosotros uno de los pesos pesados de la información publicitaria taurina haría que el que debe ser último grito provocaría que se sumará. Pero no. Ni él ni la mayoría de sus colegas. Pesaos los catalanes, debió pensar. Aún siendo lo mismo, no es igual. Allá ellos y el que piense que es cuestión de vanidad: es cuestión de verdad, justicia y de haber podido coger una mejor fotografía para la portada de este artículo. Cuestiones, las dos primeras, de sobrado peso.

Un día antes, el viernes, en la Federación catalana, Antoni González pudo ser el último en hablar de toros bajo laAntoni González abolición. Que así sea. Un digno colofón sería cerrar esa etapa oscura con el 60 aniversario de la alternativa del ídolo de Barcelona: Antonio Borrero “Chamaco”. Digo de Barcelona porque no solo fue de su Monumental. La obra dedicada al torero de Huelva que rompe las rácanas visiones hasta el momento escritas, contadas. Una recopilación de datos, crónicas y opinión que deja al lector que sitúe a Chamaco donde crea oportuno. Imprescindible para conocer la historia del torero del que todos hablan y pocos conocen. Quien marcó para siempre nuestra historia taurina. Ahora, algunos sabemos un poco más. Chamaco, un heterodoxo sin causa se llama la obra de González que servirá para que algunos situemos en su merecido lugar al torero más veces escrito en una pizarra. Hoy sería Trending Topic: #ChamacoYDosMás.

Así, con un domingo de reflexión, el fin de semana debe quedar en ese recuerdo. Que la próxima vez que se viaje a Zaragoza, o donde sea, se haga en libertad y esa gente que se esfuerza en estar ahí para resistir y vivir, lo vuelva a hacer con otro semblante. Precisamente, el que ni le cambia ni se le pone colorado a los que les aburre que cerca de 100 personas pidan libertad.

Y, ojalá, que todo lo que quedó pendiente por saber de la heterodoxia de Chamaco, en especial a las nuevas (y las no tanto) generaciones, sea en la ortodoxia de la buena ley. En manos está del Tribunal Constitucional.

Contamos las horas. Las últimas horas antes de vencer, aunque sea de momento.

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