En Céret también se torea

Empezaba la última de feria con todas las expectativas puestas en la corrida de Saltillo, pero el que finalmente se llevó el gato al agua fue un soberbio Alberto Aguilar. Los Saltillo no se comieron a nadie, se dejaron torear aunque no fue fácil estar delante de ellos.

Mañana de incógnitas despejadas

La novillada tenía varios alicientes. Empezando por ver el juego de la ganadería portuguesa de Vinhas, la actuación del maletilla venezolano Sebastián Castillo también despertó la incertidumbre de ver al que dicen uno de los últimos bohemios del toreo.

Una oreja y dos patines

Se hizo larga la espera, pero ya volvíamos a estar bajo el sol abrasador de Céret. Las notas de “Le paseo“, que empezaron a sonar con quince minutos de retraso, se vieron interrumpidas para proceder al minuto de silencio (sepulcral) en memoria de las víctimas de Niza, Víctor Barrio y Fernando Palha.

La recompensa y el orgulloso triunfo de ser taurino mallorquín

Bastantes frentes abiertos posee ya la fiesta de los toros como para que los consistorios, a quienes compete desde noviembre de 2013 la tramitación de documentos para los espectáculos taurinos, barajen por compadreo el incumplimiento del claro reglamento con la mera intención de agraciar a intrusos mequetrefes de notoria y reconocida incompetencia. Artífices, en consecuencia, de majaderías en detrimento […]