Recordando las temporadas de verano en la Costa Brava

Cuando llegan estas fechas caniculares no podemos dejar de recordar, con mucha añoranza, la gran actividad taurina que se vivía, todos los fines de semana, en las plazas de la Costa Brava gerundense.

Girona, Figueres, Lloret de Mar y Sant Feliu de Guíxols ofrecían, desde finales de junio a principios de septiembre, una gran cantidad de festejos taurinos con interesantes combinaciones mixtas que contaban con la inclusión de un caballero en plaza, para deleite y gozo de la turistada, y de dos coletudos para la lidia ordinaria. La gran afluencia de turistas, a principios de los sesenta, propició la construcción de dos plazas de idéntico corte arquitectónico, la “España Brava” de Sant Feliu de Guíxols y la “José Luís Andrés” de Lloret de Mar. Ambos tauródromos fueron construídos por Javier Pascual de Zulueta, un romántico del toro que ayudó a un gran número de novilleros que placeaba sin caballos en el ruedo de Lloret para después presentarlos, con caballos, en el albero guixolense.

La família Alcalde, en Girona, ofreció grandes temporadas de toros en las que destacaba la tradicional corrida de toros Goyesca, patrocinada por la exitosa edición Costa Brava del diario L’Indépendant. En Figueres, la familia Gelart, cuidaba con esmero la nutrida presencia de franceses que acudían en masa al vetusto coso ampurdanés para presenciar los espectáculos taurinos.

La provincia de Girona era, sin duda alguna, la más taurina de la península. Y era, además, la que mayor número de festejos organizaba a lo largo de la temporada. Las plazas gerundenses sirvieron de trampolín a muchos toreros catalanes que encontraban un buen número de oportunidades para ir cogiendo sitio delante de los astados. Es una auténtica lástima que la actual cantera de toreros catalanes no haya podido vivir esta época dorada del toreo en Catalunya. Una época que hemos querido evocar con estas breves líneas y que, desgraciadamente, no va a volver. El recuerdo, empero, de aquellas tardes sabatinas en Sant Feliu de Guíxols y de las tardes dominicales en Girona, LLoret de Mar y Figueres sigue vivo en la memoria de todos aquellos que tuvimos la suerte de vivir aquella jugosa época.


Un comentario en “Recordando las temporadas de verano en la Costa Brava

  1. Ciertamente no va a volver…. Pero es reconfortante ver que algunos se acuerdan de esas tardes de toros en las que no era incompatible ser catalán y aficionado taurino. La verdad es que los esfuerzos de unos pocos durante años han surtido un efecto tal que los pocos que quedamos nos hemos convertido en raras avis non gratas.

    No importa, seguiremos viendo toros donde podamos, seguiremos amando la fiesta, proclamaremos nuestra afición sin miedo ni verguenza y defendiendo la tradición taurina en Cataluña.

    Y….yo en particular continuaré añorando las largas temporadas taurinas que viví , llenas de tardes de toros, de tertulias y de amigos y sobre todo seguiré estando muy agradecida, sobretodo a mi padre y a mi abuelo, dos autenticos romanticos del toro, por haberme enseñado a apreciar el arte más autentico y fugaz del mundo.

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