El histórico hierro mallorquín de Son San Martí ha firmado un regreso soñado a los ruedos. Setenta y tres años después de su última comparecencia, volvió a lidiar en plaza y lo hizo dejando su sello con «Navegante», distinguido como el novillo más bravo del festejo celebrado el pasado 27 de julio en la localidad navarra de San Adrián.
El ejemplar, herrado con el número 4, correspondió en suerte al murciano Iker Ruiz de Palazón, que se encontró con un novillo encastado y con clase en sus embestidas. Desde los primeros lances dejó entrever las cualidades que posteriormente le harían merecedor del galardón, permitiendo una faena de buen tono por ambos pitones en la que el novillero pudo expresar su concepto del toreo. El reiterado fallo con los aceros impidió un premio para el espada, mientras que «Navegante» fue despedido con una sonora ovación en el arrastre.
La novillada sin picadores supuso el esperado regreso de Son San Martí a una plaza de toros después de más de siete décadas de ausencia, un acontecimiento que despertó el interés de numerosos aficionados y profesionales que quisieron presenciar el retorno de una de las divisas con mayor arraigo histórico de Mallorca.
El hierro mallorquín lidió un encierro variado de comportamientos. «Matraquillo» pasó a la historia como el primer ejemplar de la divisa en pisar un ruedo tras 73 años; «Sandungo» ofreció movilidad y exigencia, llegando incluso a herir al novillero malagueño Manuel Martínez durante la suerte suprema; mientras que «Pontonero» planteó una lidia de gran dificultad que mantuvo la emoción hasta el final.
El premio concedido a «Navegante» supone un reconocimiento al trabajo desarrollado durante los últimos años por la ganadería y confirma el ilusionante regreso de un hierro que vuelve a abrir un nuevo capítulo en la historia de la cabaña brava mallorquina.
Foto: Martín Rupérez

