Cinco años y Pericás sin “su” festival

Hoy, 27 de Abril, se cumplen cinco años ya del infarto cerebral sufrido por Frco. Gabriel Pericás una soleada tarde en la placita de toros de Alcudia (Mallorca) mientras participaba en un festival benéfico.

Por tal motivo, recuperamos hoy un artículo publicado hace poco más de un año en este mismo portal taurino, con la intención de que su estado de salud actual no caiga en el olvido entre el mundo del toro y, porque no, reclamar un reconocimiento y/o ayuda a una familia del toro.

Cinco años se cumplen hoy 27 de Abril cuando, tras casi una docena retirado de los ruedos, Francisco Gabriel Pericás (Zaragoza 1951) se anunciaba en un festival taurino en la placita de toros mallorquina de Alcudia a beneficio de la Asociación Española de la lucha Contra el Cáncer.

Pericás es, porque sigue siendo, conserje del Coliseo Balear desde el año 1989, tomando por aquel entonces las riendas que su propia dinastía de toreros mallorquines le dejaba como legado.
Recuerdo, que semanas antes se preparaba para el evento con la ilusión de un chaval que empieza. Recuerdo también, aquellas largas e interesantes conversaciones recordándome, para recordarse a sí mismo, anécdotas y momentos circunstanciales y cruciales de su vida tanto de matador de toros (26 Sep 1971) como de banderillero.
De Pericás conservo innumerables recuerdos. Además de enseñarme secretos de esta profesión y compartir entrenamientos juntos, él fue quien me dio la primera oportunidad de torear cuando yo, con 13 añitos, soñaba con ser figura. Éso y otras cosas siempre, insisto… siempre las agradeceré.
Hoy todos los profesionales y aficionados de la isla nos acordamos de Pericás, de Francisco Gabriel. Todos hablamos de él, recordando anécdotas, entrenamientos, recordando incluso, aquel 27 de Abril en el que haría sin nadie saberlo, y mucho menos él, su último paseíllo.
Pero entre tantos recuerdos hay “un pero” entristecedor: Pericás no se acuerda de nosotros, ni de sus anécdotas, ni de ese último paseíllo, ni de su último brindis precisamente a sus padres.
Tras pasaportar a su novillo, el segundo de la tarde, con la experiencia y sabiduría que los años dan a los toreros, fue durante la lidia del cuarto novillo cuando Gabriel se desmayó en uno de los burladeros de la plaza, precisamente (otra vez presente la casualidad) en brazos de su hijo que actuaba como banderillero.
En la plaza fue estabilizado y reanimado en una UVI-móvil del 061 y, seguidamente, trasladado primero al Hospital de Muro y después al Hospital Comarcal de Inca, donde quedó internado en la unidad de cuidados intensivos durante varios meses. Habría sufrido un infarto cerebral.
Tras ingresar en distintos centros hospitalarios de Mallorca, la familia encabezada por su esposa Isabel Regalón lo trasladó a un hospital de Santiago de Compostela, para después llevarlo a Sevilla donde se encuentra actualmente. Todo con esfuerzos económicos y sobrehumanos para recuperar a la persona que tanto dio al mundo del toro.
La afición y en concreto diferentes Asociaciones Taurinas de la isla han rendido homenaje al torero, pero……. ¿por qué no se ha celebrado ya un festival-homenaje para recaudar fondos para la familia? Dónde radica la dejadez para que ésto no se haya producido ya? Dónde están los toreros (las figuras en ocasiones tan solidarias) para rendir homenaje a Pericás? Dónde están “los Matilla” arrendatarios del coso palmesano? Dónde está la Casa Balañá propietaria del coso habitado y custodiado por el propio Pericás? Qué hubiera pasado si en lugar de ser el conserje del Coliseo Balear le hubiera sucedido al mismo de otra plaza de mayor relevancia? O peor aún…, se hubiera celebrado ya el festival si la propiedad del Coliseo no fuera la que es?

No quiero profundizar más en el tema pues las pulsaciones que me hacen escribir este artículo se aceleran por milésimas de segundo y,quizás, pudiera arrepentirme de lo escrito, pero es que… “MANDA GÜEVOS”!!!  Simplemente dejamos constancia del grito de la afición mallorquina plasmado en este artículo de opinión taurina.
Y a ti Pericás, decirte una vez más, aunque no puedas oírme… GRACIAS!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *