Aguanta, Monumental

La Monumental de Barcelona cerraba sus puertas un 25 de septiembre de 2011. Esta fecha marca la última entrega de estos 100 Años de la Monumental. Un siglo de Pasión.

Cerramos el homenaje a nuestra plaza con la VII Entrega de la conferencia llevada a cabo en el IV Congreso Taurino de la UTYAC por Paco Píriz y Gerard Mas (para ver la VI Entrega José Tomás, el último ídolo. Sin pizarra pincha aquí)

José Tomás ya antes de su reaparición, suponía una ruptura con lo establecido, con lo socialmente correcto. Suponía la vuelta de tantos aficionados forzados al exilio, la entrada de otros tantos que querían descubrir el mágico rito del sacrificio, la liturgia de la tauromaquia. Quizás, sin saberlo, se despertaba una llamada a militar en la rebeldía, a no comulgar con lo que podía parecer la única alternativa. A rebelarse con lo que no gustaba. Y sin quererlo y con bendita culpabilidad, José Tomás hacía que el sistema nacional catalán antitaurino se reconociera incapaz de esperar la natural muerte de la única plaza de toros abierta ya en Catalunya. Era necesario actuar. La Fiesta y su pasión no iban a morir nunca.


Aquel 28 de julio de 2010, la política firmaba la crónica de una muerte anunciada que caería como una losa sobre la Monumental. Aquello sirvió para vivir un año y medio de más rebeldía, de demostrar que se cometía un acto totalitario y abolicionista en nombre de no se sabe bien que. Era en aquella feria de la Mercè de 2010 cuando esta Unión de Taurinos y Aficionados de Catalunya comenzaba a fraguarse. Fue en ese mes de septiembre, cuando otra vez se sentía la necesidad de revivir lo no vivido, lo apenas visto y contado de cortar el tráfico en las calles de Barcelona y gritar que ahí va un torero.

José Tomás hacía que el sistema nacional catalán antitaurino se reconociera incapaz de esperar la natural muerte de la única plaza de toros abierta ya en Catalunya. Era necesario actuar. La Fiesta y su pasión no iban a morir nunca.

Si El Viti aún puede contar como era la procesión de un torero en Barcelona, si Manolete recorría las Ramblas hasta el Hotel Oriente, o Chamaco sentía la admiración de un pueblo mientras era portado en hombros hasta el hotel Comercio de la calle Escudellers, Morante de la Puebla fue llevado hasta el Hotel Vincci del barrio del Poblenou después de cautivar Barcelona. Y al día siguiente, Serafín repetía recorrido, Diagonal abajo, con el rabo simbólico de Timonel. Un año más tarde, en aquella otra Mercè de tantas emociones encontradas, muchas de ellas contradictorias, los mismos dos toreros volvieron a ser paseados por la ciudad. El sábado, Morante junto a El Juli y Manzanares ocupaban la Gran Vía hasta el hotel Diplomatic de la calle Pau Clarís. Y el domingo de la extremaunción, por el Passeig de Gràcia y siendo La Pedrera de Gaudí testigo de la pasión, Serafín en solitario a hombros aunque arropado por lo suyos, esa afición que siempre le ha seguido y a la que él nunca ha abandonado.

Han pasado más de cuatro años de aquella última procesión. Desde entonces la Monumental espera en soledad. Visitada por turistas que deambulan por sus dependencias. Entran al museo, lleno de polvo, descuidado, robada una de sus piezas más preciadas: un traje de Manolete. Otro goteo de aficionados que también pasea por sus pasillos y su arena para comprobar que su ruedo sigue en perfecto estado, renovada en su fachada y en sus cúpulas. Dispuesta a abrir sus puertas y revivir una corrida de toros. La del Centenario, hubiera sido la ideal forma de celebrar su cumpleaños. A la espera de esa sentencia del Constitucional que no llega, sigue esperando el día de su reapertura, de volver a ser lanzadera para sus toreros, para los novilleros, de volver a enamorarse de quien lo merezca.

Si no ha sido a los 100, que sea a los 101. O antes. En aquella tarde, aquel 25 de septiembre de 2011 (para leer la crónica entera, pincha aquí) escribía que dos horas y media duró el festejo. De lágrimas y menos sonrisas. De momentos inolvidables, con tres brindis al público, uno de cada diestro, que hicieron temblar los cimientos del caciquismo político que nos ha llevado hasta aquí. Inolvidable, también, cuando José llegó a los medios tras matar al quinto y tocó las palmas a un público que se empeña en resistir. Un Serafín roto cuando parecía que todo acababa. Y el beso…

Has sido tanto para tantos de nosotros, que esto no puede quedar así. Alguien tendrá que pagar la afrenta que llevas sufriendo durante demasiado tiempo. Siento, ahora más que nunca, que vivir sin ti, Monumental, no es vivir

Te decía que era de todos, Monumental. Porque era lo menos que te merecías. Por tu grandeza en tu historia. Por habernos recibido como lo has hecho en tantos y tantos años. Por dejarnos quererte como una amada, como a una amante o como a un amor imposible. Has sido tanto para tantos de nosotros, que esto no puede quedar así. Alguien tendrá que pagar la afrenta que llevas sufriendo durante demasiado tiempo. Siento, ahora más que nunca, que vivir sin ti, Monumental, no es vivir. Te juro, por el Dios que sea, que siempre serás una de mis mejores amigas, la que ha estado ahí durante un montón de domingos para acogerme y dejarme aprender el arte más bonito del mundo. Como la mejor madre del mundo. No te digo más porque no quiero volver a llorar mientras escribo lo que tu y yo sabemos. Solo te vuelvo a jurar que esto no puede acabar así y que tenemos que volver a a encontrarnos. Por lo que más quieras, aguanta.

100 años de la Monumental. Un siglo de pasión.

Felicidades Monumental. Y que cumplas muchos más.

 

3 comentarios en “Aguanta, Monumental

  1. El recorrido ha sido muy personal, a la altura de la plaza monumental. Muchos hemos tenido una suerte: al menos ver a uno de esos tres ídolos de Barcelona, Jose Tomás. Como dice Íngrid, enhorabuena por la dedicación a UTYAC y a vadebraus.

  2. Els joves aficionats catalans li estarem eternament agraïts al mestre de Galapagar. Ell va ser l’únic que va aconseguir que l’aficionat jove s’interesses pel que succeïa a les últimes fires de la Mercè. El relleu generacional al tendido estava assegurat amb la seva presència.

  3. ¡¡Enhorabuena!! apasionante y emocionante al escucharlo la mañana del sábado 27/02/2016 en el “Centro Aragonés de Barcelona” y al releerlo estos días en estas páginas. ¡¡Gracias Monumental!! ¡¡Gracias UTYAC!! ¡¡Gracias VDB!!. Siempre en deuda.

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