La alternativa de Manolo Blázquez

La pasada semana se conocía la triste noticia del fallecimiento del torero zamorano Manolo Blázquez, que otrora tantas tardes hizo el paseíllo en las plazas catalanas. Como pequeño homenaje a su figura, desde vadebraus.com vamos a recordar  su despedida de novillero y su alternativa, dos hechos que marcaron su carrera y tuvieron lugar en Barcelona.

Su adiós al escalafón novilleril se produjo en la plaza de toros de Las Arenas el 20 de julio de 1961, junto a Antonio Medina y a Andrés Vázquez lidiando utreros de  la divisa de Muriel. Tan sólo dos días después, el domingo 23 en la misma plaza, el gran torero sevillano Manolo Gonzalez, que justo esa misma tarde se despidió de los ruedos,  en presencia de S.M “El Viti” le cedía a los trastos para enfrentarse a Escondido, de la divisa de Baltasar Iban, negro de capa y de 470 Kg de peso. Dos horas antes de la hora fijada para el comienzo de la corrida se colocó  en las taquillas el cartel de “No hay localidades”.

Así firmaba la crónica el crítico Eduardo Palacio en la Vanguardia:

“Manuel Blázquez, familiarizado en Barcelona con el éxito, veroniqueó lucidamente el bicho de su alternativa, escuchando los mismos unánimes aplausos que las «gaoneras» de su quite. Manolo González en el suyo, dibujó unas primorosas «chicuelinas», que se ovacionaron, y los banderilleros quedaron bastante bien al llenar el segundo tercio. Y siendo las seis menos tres minutos de la tarde, González armó matador de toros a Blázquez, que vestía un lindo temo azul y oro. El diestro, tras saludar al presidente, brindó a su protector don Pedro Balañá y, con música y todo,  compuso la siguiente labor: cuatro ayudados por alto, uno de pecho, tres derechazos, cuatro por alto y cuatro naturales plenos de voluntad. Pegó una estocada entera pero tendida y el suave y noble ejemplar, negro, y de nombre «Escondido», se entregó al cachetero. En él cornúpeta que cerró plaza, lanceó con garbo el nuevo matador, haciendo su quite también por verónicas e igualmente aplaudidas. Los rehileteros, en tres entradas, pusieron un palo en cada una, y el espada dio unos pases de tanteo, seguidos, ya sonando la música, de tres derechazos, diecinueve naturales —gran proeza— en tres series, gemelas las dos primeras y de cinco la última, y cinco por alto. Propinó un pinchazo que devolvió el bicho, clavó todo el estoque en lo alto y dio la vuelta al anillo acompañado por fragorosos aplausos.”

El jueves siguiente, volvió Manuel Blazquez a Las Arenas, con Luis Segura y Fermín Murillo en el cartel, para lidiar toros de la ganadería de Álvaro Domecq.

En la foto podemos ver al diestro Manolo Blázquez que contó siempre con el cariño de la afición de Barcelona, en una de sus numerosas y lucidas actuaciones en la plaza de Las Arenas.

Un comentario en “La alternativa de Manolo Blázquez

  1. Manolo Blázquez era Vallisoletano, no Zamorano como indicáis.
    Concretamente era de la localidad de Medina del Campo. DEP.

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