Los secretos de la feria de Céret

José Roqueta y Jean Fernández, dos de los socios de la ADAC (Association Des Aficionados Cérétans), se desplazaron hasta Barcelona para presentar la feria de Céret de este año en la Federación de Entidades Taurinas de Catalunya. El acto, presentado por Paco March (presidente de la FETC), empezó, como no podía ser de otra forma, enseñado en vídeo los toros reseñados de Dolores Aguirre, Juan Luis Fraile y Adolfo Marín en el campo. Posteriormente hablaron sin tapujos y respondieron todas las preguntas formuladas por los aficionados catalanes.

Según han contado los dos socios, la feria se empieza a confeccionar después de terminar la del año anterior, en el mes de julio, apalabrando las corridas con algunos ganaderos de su agrado. “Tenemos que empezar a trabajar pronto ya que también hay otras plazas denominadas duras, como Vic, que se mueven por el mismo mercado” afirmaba Jean Fernández. En abril, algunos de ellos viajan al campo bravo para ver la corrida y graban en vídeo los toros seleccionados. Al volver a Céret, en sus reuniones de cada martes, votan la aprobación o no de estos toros. En estas juntas semanales, también deciden qué toreros actuarán en la feria. Para ello se fijan en el tipo de ganado, los éxitos alcanzados en la plaza francesa y el momento actual de cada matador, dando mucha importancia a la función del director de lidia. Afirman que esta es una de las labores más complicadas de todas puesto que no son muchos los toreros que quieren ir a Céret. También explicaron los motivos por los cuales son estos toreros los que están anunciados en la feria y no otros. Se muestran ilusionados con Luis Miguel Encabo y con Fernando Robleño tras su paso por Madrid y justifican la presencia de Robleño en dos de las tres corridas de la feria por ser el ídolo de la afición de Céret. Morenito se les ofreció y consideraron que era una buena idea. Mientras que Urdiales, que es un torero muy del gusto de Céret, cortó una oreja de mucho peso en la pasada feria de Otoño de Madrid ganándose una tarde en la feria.  Ante las múltiples quejas de los aficionados por la ausencia de toreros catalanes, Jean Fernández dijo lo siguiente: “sabemos que tanto Serafín como Jesús Fernández pueden llevar a unas 300 personas, pero no nos regimos por factores económicos. Jesús nos convocó un día a todos y nos transmitió su voluntad de tomar la alternativa en nuestra plaza. Si hubiésemos votado justo después de hablar con él, seguramente estaría anunciado en la feria, pero pasaron los días y se enfrío el tema.” Por lo que respecta a Serafín Marín dicen que “las últimas veces aquí en Céret no ha estado del todo bien y aunque en Otoño cortó una oreja a un Adolfo, no fue con tanta fuerza como la de su compañero Diego Urdiales”. En este momento, un aficionado preguntó si las ausencias tanto de Serafín Marín como de Javier Castaño podrían estar ligadas a un posible veto de la ADAC por haber participado en una corrida fuera de feria organizada por el Club Taurino Paul Ricard de Céret “Bous i Cireres” en 2011, donde la ADAC avisó a los toreros que tendría consecuencias. Jean Fernández negó estos rumores aunque reconoce que el año siguiente de la corrida mencionada,  pudo existir un posible veto “fruto de un calentón y porque todos somos humanos”. Se preguntó también por la sospecha de ver anunciado en la matinal del domingo a Sánchez Vara, debido a su dudosa trayectoria profesional. Respondieron de forma un tanto ambigua, alegaron que el motivo principal de la contratación fue por el recuerdo de una tarde con mucho viento en 2007 en la que Luis Franciso Esplá resultó herido teniendo que matar Sánchez Vara tres toros ante la negación de Padilla a causa del aire.

Ante la pregunta de por qué se cambió una novillada por una corrida respondieron que no encontraron ninguna novillada de su gusto y al enterarse de la ausencia de Dolores Aguirre en Pamplona, decidieron “ir a por ella”. Considerando que Adolfo y Juan Luis Fraile eran fijas en la feria, prefirieron suprimir la novillada en beneficio de otra corrida. Afirman que se trata de un hecho puntual y que si no hay ningún problema el año que viene volverá a haber dos corridas y una novillada.

También trataron sobre el tema de los cambios de las cuadras de caballo de picar en estos últimos años. Fernández lo justificó así: “hace dos años tuvimos problemas con la cuadra Bonijol ya que usaron un tipo de puya que no queríamos que utilizaran. Intentaron hacernos creer que estaban utilizando la que nos gustaba, pero en realidad era la suya camuflada. Nos la colaron aunque nos dimos cuenta más tarde. Después de un intercambio de correos cada vez más tensos decidimos no contar con ellos para la próxima feria. El año pasado (2014) tuvimos la cuadra Navarro. Trajeron los caballos más ligeros, pero dieron buen juego. A diferencia de los caballos de Bonijol, estos no están domados para recular cuando el toro empuja, dando sensación de fuerza del toro. Este año, por cambiar de aires, hemos decidido traer la de Antonio Peña, de Sevilla”.

Concluyeron desvelando que el presupuesto de esta feria ha rondado entre los 350.000€ y los 400.000€ sin subvención alguna y que todos los gastos son cubiertos por las entradas.

Como dijo José Roqueta al iniciar el acto, ¡habrá combate!

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