El problema de la verdad es que no siempre estamos ‘listos’ para oírla

Que en el mundo taurino como en la vida cotidiana se prodiga el listo de turno, es hartamente sabido. Que el listo, además de serlo, llegue -incluso- a creerse su supuesta condición de listo -aludiendo al argot taurino- podría decirse que tiene un pase.

Ahora bien. Que el listo, además de serlo y creérselo se autoconvenza, en un alarde de protuberancia, que el resto de mortales son inferiores a él, debiera cuanto menos, ser considerado un agravio.

Hacían su debut empresarial ayer en el coso de Inca la Asociación Alcúdia Taurina.

Sería lógico pensar, visto lo acontecido, que hayan pretendido pasarse de listos. Anunciar en los carteles un ‘festejo’ de rejones en el que saldrán por chiqueros seis ‘bravas reses’, obviando en consecuencia si de un festival, novillada o corrida se trataba y eludiendo si el ganado a lidiar serían novillos o toros, debieran entender los componentes de la referida empresa, que podría el aficionado interpretar como una clara ofensa si de pasar por la casilla de taquilla se trata.

Con semejantes acciones no sería de recibo pretender darle la vuelta a la tortilla y eximir responsabilidades cargando contra quienes tienen como cometido relatar lo acontecido.

Con media plaza se lidió para el toreo a caballo un muy buen encierro de El Capea, de encaste Murube, que propició el lucimiento de los rejoneadores actuantes. Lástima de no haber subido el nivel de presencia de los astados. A buen seguro, el resultado artístico hubiese sido mucho más brillante, si cabe. Esta es, precisamente, una de las asignaturas pendientes de la citada empresa: la presentación del ganado.


Sergio Galán se entretuvo en cortar cinco orejas. ‘Palmero‘, ‘Oleo‘, ‘Fado‘ o ‘Trópico‘ sobresalen de su cuadra. Del conjunto de su labor, hay que resaltar que reunió bien las farpas en el embroque y las jaleadas piruetas al primero y quinto.

Joâo Moura fue más desigual a la hora de parear. Cabe destacar las tres cortas al violín al cuarto. Regular con los aceros. Tres orejas.

Presidió el festejo Antoni Serra, que mantuvo la misma seriedad y acertado criterio que en su debut presidencial. Imprimió rigor y formalidad, midiendo los tiempos a la hora de conceder los trofeos sin dejarse llevar por la cansina presión del personal operario de plaza que retrasó la salida del tiro de mulillas.

Domingo, 31 de julio de 2016. Plaza de toros de Inca (Mallorca). Media entrada. Corrida de rejones. Seis erales de El Capea. Sergio Galán (oreja, dos orejas y dos orejas) y Joâo Moura (oreja, silencio y dos orejas).

Fotos: Miguel Gomis

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