Recordando las corridas de la Santa Creu de Figueres

Las ferias y fiestas de la Santa Cruz de Figueres han sido, desde siempre, un punto de fuerte atracción para muchos gerundenses y para muchos franceses que visitaban la capital de l’Alt Empordà con la clara intención de asistir a las tradicionales corridas de toros que se celebraban cada año con motivo de estas populares Fiestas. La plaza de toros de Figueres se inauguró un 3 de mayo de 1894, ahora hace 121 años, coincidiendo precisamente con la festividad de la Santa Creu.

La afición a los toros en Figueres ha sido siempre muy intensa y ha contado con diversas peñas taurinas y con dos toreros de la tierra, Enrique Patón Balsera y José Salazar Hermoso, de Cantallops. Este fuerte arraigo de la afición taurina figuerense se incrementaba, como decíamos, por la afluencia de los catalanes del “Midi” francés a quienes el propietario de la plaza, Pablo Gelart, les pagaba, incluso, trenes especiales para traerlos a Figueres desde Francia.

La idea de edificación del coso taurino de la calle Alfar nació curiosamente en una apasionada tertúlia de amigos en un café de la Rambla figuerense. A raiz de esta tertulia se iniciaron toda una serie de proyectos que no acabaron de cuajar. Pese a ello, el emprendedor y gran aficionado Pablo Gelart siguió adelante con el proyecto, comprando el solar y construyendo la plaza.

El tauródromo se inauguró con dos atrayentes corridas, el 3 y el 4 de mayo de 1894. En la primera función se corrieron seis toros de la ganadería de Concha y Sierra que fueron lidiados por Manuel García “Espartero” que actuó como único espada. En la segunda, Espartero y Quinito contendieron mano a mano en la lidia y muerte de un encierro de Benjumea. Desde entonces, la corrida de toros de la Santa Creu se convirtió en uno de los espectáculos más tradicionales y de referencia del calendario taurino gerundense ya que acartelaba las ganaderías y matadores de toros más renombrados del escalafón taurino.

El matador de toros Algabeño sobresalió de manera importante en las corridas iniciales de los años 1903, 1905 y 1906. En el festejo del año 1948, un rotundo Julián Marín cortaría los máximos trofeos a los bureles de Julián Escudero. La función taurina de la temporada 1954 se recuerda aún por el magnífico y bravo lote de toros de Maria Antonia Fonseca del campo de Salamanca, que en las temporadas siguientes de 1955 y 1956 lidiará, con notable éxito, en la plaza de Figueres. En el año 1959, Pacorro y Victoriano Roger “Valencia” cortaron dos auriculares apéndices cada uno. En la corrida del 62, Curro Girón consiguió las dos orejas y el rabo en una brillante tarde de toros en la que Paco Camino no acabó de tener suerte. En el año 63, la corrida alcanzó especial relieve gracias a la magnífica lección de toreo a caballo protagonizada por Rafael Peralta. Enrique Patón, el torero de Figueres, consigue un importante triunfo en su actuación en la corrida de ferias de1968 ante dos interesantes toros sevillanos de Pío Alcón.

Lolita Muñoz, en Figueres, en 1970.
Lolita Muñoz, en Figueres, en 1970.

En 1970 debuta en Figueres una joven rejoneadora brasileña, Lolita Muñoz, en una exitosa corrida de la que salen a hombros los matadores José Falcón y Fernando Tortosa. A partir de los años 70 han actuado en la tradicional corrida de ferias ampurdanesa grandes figuras del rejoneo como Ángel y Rafael Peralta, Manuel Vidrié… y reconocidos matadores de toros como el catalán Joaquín Bernadó (que torearía su primera corrida de Ferias en Figueres en el año 1958), Pepe Cámara, Ortega Cano (que triunfa en la corrida del 78), José Salazar, Francisco Núñez “Currillo”, José Luis Galloso, Julio Robles, Vicente Ruiz “El Soro”, Pedro Moya “El Niño de la Capea”, Dámaso González, Juan Mora, Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, Paco Bautista, Manuel Ruiz “Manili”, Miguel Márquez

Corrida de Ferias de 1978. Ortega Cano ante un toro de Sílvia Camacho.
Corrida de Ferias de 1978. Ortega Cano ante un toro de Sílvia Camacho.

Citar, como curiosidad, el incidente producido en la corrida de Ferias de 1972 cuando, en plena lidia, un toro consiguió escapar del toril y en su huida corneó gravemente al encargado de los mismos, Juan Ricart Blanch. El toro consiguió llegar al ruedo y durante unos minutos coincidieron dos astados en la arena.

Dos toros en el ruedo. Corrida de Ferias de 1972.
Dos toros en el ruedo. Corrida de Ferias de 1972.

Recuerdos de unas Ferias y Fiestas de la Santa Creu que tenían la corrida de toros como uno de los actos más importantes y de más abolengo.

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