La Fundación del Toro de Lidia, al rescate de los correbous

Este fin de semana la Agrupació de Penyes i Comissions Taurines de les Terres de l’Ebre (APCTTE) organizó una Asamblea Extraordinaria con sus socios y otras peñas taurinas de Catalunya y del resto de España.

La pasión y la preocupación brotaban a partes iguales en el abarrotadisímo Auditori Fira d’Amposta. Todos los pueblos taurinos de les Terres de l’Ebre tenían representación, los ganaderos de la zona estaban presentes, aficionados de Cardona, Vidreres, Barcelona, Valencia o Sagunto tampoco habían querido faltar a la cita. Estaba claro que este no es un problema suyo, es un problema de todos los taurinos independientemente de donde seamos.

La APCTTE fue analizando la situación en la que se encuentran los correbous en Catalunya tras la instancia aprobada por el Parlament para prohibir los festejos populares en todo el territorio catalán. Se notaba la expectación entre los asistentes. Santi Albiol, presidente de la Agrupació, aseguró que se dejarán la piel para defender los correbous, que quitarán tiempo de donde no lo tengan para trabajar a favor de los toros, que sus familias ya saben que es un momento delicado, que es hora de defender todos a una la pasión que nos une. Los aplausos iban in crescendo y el optimismo también.

El presidente anunció algunas de las propuestas que tienen en mente para revertir la situación. Detallaron un conjunto de estrategias y vías de trabajo para hacer pedagogía sobre los correbous, desde la elaboración de vídeos cortos para redes sociales, solicitar más espacio en televisiones, invitar a políticos a sus ganaderías y festejos para hacerles entrar en razón. Además, remarcaron que es momento de remar todos juntos, de permanecer unidos, de asistir a todos los festejos taurinos que se realicen en el territorio y en caso que se convoque una manifestación acudir en masa sin complejos. Otro de los argumentos utilizados, fue el impacto económico que tienen los correbous en Catalunya que se sitúa alrededor de 7 millones de euros.

Es evidente que existe una necesidad de difusión y defensa para hacer entender a la población desinformada o malinformada de qué tratan los correbous. Estoy convencido que la Agrupació pondrá todo de su parte para conseguir su objetivo. Personalmente, quizás por pesimismo o por no confiar en los políticos, creo que las acciones explicadas son totalmente estériles. O por lo menos, son un trabajo de resultado lento que llevaría mucho tiempo para convencer a un solo político y todavía más para cambiar la opinión de parte de la sociedad. Y ojo con qué argumentos utilizar para defender los correbous. Los 7 millones de euros son una cantidad nada despreciable y que no hay que prescindir de ella, pero hay que tener en mente que el PIB catalán en 2018 fue de 242.313 millones de euros. Es decir, los correbous representan tan solo el 0,0028% del PIB de Catalunya. Absoluta miseria desde la perspectiva de los políticos. Por otro lado, escudarse diciendo que los correbous no son maltrato, aparte de decir implícitamente que las corridas sí lo son, es entrar en un callejón sin salida. Si se prohíben los circos y las cabalgatas con animales por maltrato animal como no van a querer prohibir los correbous donde se ensogan y embolan toros…

Somos una minoría y tenemos derecho a que nos defiendan como tal. La única opción para proteger los correbous es ponernos en manos de la Fundación del Toro de Lidia. No hay nadie mejor que ellos para saber qué opciones tenemos. En la Asamblea se comentó que ya han habido contactos con la FTL para saber por dónde tirar. Esa es la vía a seguir. Esa es nuestra salvación. Toda acción que pretenda convencer a los políticos es tiempo perdido. Hay que afrontar este conflicto como una batalla legal. Es una cuestión de competencias, de legalidad y después de libertades y protección de minorías. Hubiese sido interesante que en la mesa hubiese estado un abogado de la Fundación. Es importante saber qué recorrido tiene esta instancia de prohibición, que nos expliquen si el Parlament tiene competencias para hacerlo, si se puede recurrir al TSJC o al Tribunal Constitucional. En definitiva, es primordial saber en qué situación legal nos encontramos y cómo se debe enfocar el problema. La Fundación seguro que lo sabe, puede que la Agrupació también, pero desde luego no se nos informó a los aficionados. No tener claridad en estos puntos básicos genera una sensación de estar a la deriva y a merced de unos intereses políticos – alcaldes incluidos- nada favorables para la tauromaquia. Por favor, Fundación del Toro de Lidia, acude a nuestro rescate.

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