Contra la politización de los toros

La politización de los toros está poniendo en peligro la continuidad de muchas celebraciones taurinas y se acrecienta ante la pasividad de los taurinos y la buena voluntad de la Fundación del Toro que intenta abortar los conatos abolicionistas de localidades tan distintas y distantes como Tordesillas y Olot. Los toros están más que nunca sobre el tablero de la política y son instrumentalizados por malandrines sinvergüenzas que intentan dar el pego a los cándidos ignorantes que les votan. La utilización de los toros y la prohibición de la Fiesta en sus diversas versiones sirve a muchos políticos para dar contenido a su ausencia programática y para exhibir ese populismo tan casposo y tan característico de la facción animalista. La perversa y fascista conspiración del Reich Animalista no resiste el empuje de la argumentación y se sustenta en ese discurso agresivamente populista y engreído basado en la provocación, la difamación y la estigmatización de los aficionados.

Todo vale para ir contra la Fiesta y para ello, como el caso de Olot, se organizan consultas de dudosa legalidad para cargarse su ancestral correbou que es, indudablemente, mucho más antiguo que  los peligrosos “castells” en los que se pone en clarísimo riesgo la vida de un menor con el beneplácito de sus padres y la aprobación de estos defensores del menor que sólo aprecian selectiva y políticamente los peligros a que son expuestos los más pequeños.

En Catalunya se prohibieron los toros por cuestiones políticas y para camuflarlo se tiró hipócritamente del argumentario sensiblero promovido por el ignorante Anselmi y sus secuaces. La Catalunya progresista que parecía querer defender a los animales no dijo nada cuando se  mataron crías nacidas en el zoo por falta de espacio o cuando el Ayuntamiento se gastó miles y miles de euros de los contribuyentes para aniquilar las palomas. Todo fue una pose.


La prohibición de los toros en Catalunya fue la respuesta de los políticos al recorte del Estatut. Y punto. Y ahora el TC retiene presumiblemente la sentencia sobre la prohibición de los toros en Catalunya por razones, también, de índole político. Se sabe que la sentencia alimentará el rebote catalán y la animadversión hacia España y que  las revueltas y desorientadas aguas de la política catalana instrumentalizarán la sentencia para ponerse la “barretina” y echarse al monte en busca del toro de “Osborne”. Es la administración del “tempo” tan rentable en política y tan exasperante para los que llevamos más de cinco años esperando que nos den la razón o no. Pero esta decisión sobre el recorte de los derechos y libertades de muchos catalanes no debería de depender de las fluctuaciones o vaivenes políticos. Ni la Fiesta tendría que usarse con finalidades electoralistas y mucho menos en un país con problemas de bulto mucho más graves y acuciantes como el paro, la corrupción, la delincuencia y las altísimas cotas de miseria de muchos ciudadanos. Todos estos problemas reales que los políticos son incapaces de abordar y solucionar adecuadamente se tapan perversamente con el debate taurino. Es la miseria de nuestra clase política que intenta tapar la miseria creando problemas y conflictos  artificialmente cuando lo único que crean de verdad  son confrontaciones y desencuentros estériles. Los toros están por encima de la política y no deben utilizarse para suplir la incapacidad manifiesta de demasiados politicuchos que sólo saben destorear con el ventajismo-populismo de algunas de nuestras injustamente idolatradas figuras.

4 comentarios en “Contra la politización de los toros

  1. Estoy de acuerdo los toros nunca debieron de politizarse, pero la pregunta que yo me hago es ¿quién empezó primero a politizarlos? pues en Catalunya está clarísimo quién empezó “Esquerra Republicana” “Convergència i Unió”, Iniciativa els Verdes, unos por entender que los toros significaban España, por tanto según ellos había que abolirlos en nombre de la defensa animal. Y los otros los IV, por hacernos creer que más allá de ser comunistas también defiende el ecologismo ya que hoy en día esto mola mucho y puede dar más votos. Todos estos partidos a parte de demostrar una total falta de respeto hacia los aficionados catalanes y por supuesto una total ignorancia respeto a la tauromaquia son los que empezaron por “POLITIZAR UN ESPECTÁCULO QUE NADA TIENE QUE VER CON SER DE IZQUIERDAS, DE DERECHAS O DE CENTRO. Pero repito fueron ellos no nosotros los que empezaron a politizar los toros no los aficionados. Y a más lo siguen haciendo, sino diganme ustedes a que viene que en Valencia “Compromís” diga que los quiere quitar o “Podemos” que también se apunta al carro de la prohibición taurina, y en Mallorca que tal, pues más de lo mismo, entonces ¿quién es que politiza la fiesta?.

  2. De acuerdo con Xavi hace tiempo opine el gran error era creer que la tauromaquia la defendia un partido cuando es un arte transversal Ni evolucionamos ni nos unimos para muchos es un modus vivendi el futuro ni la historia le importa Seamos realistas nos vamos al fina

  3. Totalmente de acuerdo con GMN. La tauromaquia se tendría que desvincular de los mafiosos del PP y empezar a trabajar para crear un sector autosuficiente.

  4. De acuerdo en casi (o sin casi) cuando hablamos de Cataluña. Pero echo en falta otras denuncias contra la politización en los toros. ¿No es eso también el discurso de Manolo Molés y sus gentes, es especial ese personaje llamado David, en las transmisiones de Movistar+? El día del triunfo de Manzanares hicieron al alimón un discurso vergonzoso en defensa del “partido que de verdad defiende los toros”, después de que el realizador se entretuviera en varios planos (de varios y prolongados segundos, casi minutos) enfocando a Pío García Escudero, Cristina Cifuentes y María Dolores de Cospedal. ¿Eso no es hacer política con la excusa de los toros? No nos confundamos. Si no, mejor será romper la baraja. Y sería una pena.

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