Lucio Sandín se sincera en la Federación

El viernes pasado, 3 de febrero, se celebró la cuarta conferencia del ciclo de la Federación de Entidades Taurinas de Catalunya (FETC). En esta ocasión Lucio Sandín fue el protagonista.

Paco March, presidente de la FETC, hizo un repaso de la trayectoria del torero madrileño desde su etapa como becerrista, cuando formaba la terna conocida como los Príncipes del Toreo, hasta su retirada de los ruedos forzada por un grave accidente de tráfico. A continuación, se dio paso a un coloquio entre March y Sandín, el cual sirvió para recordar las tardes de triunfo del torero en Barcelona como la del 21 de septiembre de 1986, cuando cortó dos orejas a un toro de Manolo González condenado a banderillas negras. Una tarde en la que consiguió un total de tres orejas.

Un año antes, también en la Monumental, el día que enterraban a El Yiyo, su compañero en la escuela de Madrid recientemente fallecido en Colmenar Viejo, tuvo una gran tarde. Sandín reconoció que estaba destrozado y que se derrumbó en el patio de cuadrillas de cuando anunciaron por megafonía el estreno del pasodoble a El Yiyo, de Elvira Checa. Sin embargo, al ver como su compañero de cartel Curro Durán le miraba con pena, tiró de soberbia y orgullo para sobreponerse a la situación. Esa tarde acabaría siendo una de las tardes del madrileño más recordadas por los aficionados catalanes.

A pesar de haber estado tan solo 6 años en el escalafón superior, Sandín dejó huella en la afición catalana a la que califica como sensible y entendida. “Aquí venía con la idea de que podía pasar algo, que las cosas podían rodar. Pasaba mucho paquete pero los ánimos eran otros“. En su opinión, la afición de La Monumental y la de la Maestranza de Sevilla son de las pocas capaces de cantar al instante uno o dos muletazos buenos a pesar de no haber estado bien en las tandas anteriores.

Desgraciadamente, su carrera estuvo marcada por graves percances como el que sufrió en Sevilla, cuando un novillo de Baltasar Ibán le corneó en el ojo y se lo quitó. Contrariamente a lo que el público puede pensar, el torero explicó que la cornada en el muslo en Las Ventas fue la que más daño le causó. Este percance le mantuvo un año alejado de los ruedos.

Por otro lado, reconoció que se apartó del mundo taurino por el dolor y la infelicidad que le causaba no poder torear. Durante ese tiempo se dedicó a su óptica, negocio que abrió en l’Hospitalet de Llobregat y al que dedica gran parte de su tiempo. Afortunadamente, esta etapa de dolor se cerró en 2015 y desde ese año dedica varias noches a la semana analizando vídeos de faenas. Sandín mostró su admiración por el toreo de José TomásDiego Urdiales o Paco Ureña y se mostró más aséptico con la tauromaquia de Roca Rey. Aprovechó también para criticar las malas praxis de los taurinos, que todos se creen los más listos y solo miran a corto plazo.

Con un discurso de Paco March sobre el futuro de la tauromaquia en Catalunya, que tendrá novedades mañana lunes (si no hay cambios de última hora), se dio por concluido el cuarto acto del Ciclo de Conferencias de la FETC 2017.

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