Recordando la actuación de Manolete en Girona


Hoy, 29 de octubre, se cumplen 71 años de la actuación de Manuel Rodríguez “Manolete” en la tradicional corrida de ferias de Girona. La empresa Romance consiguió ilusionar a Camará que vio con buenos ojos un final de temporada de Manolete en el coso gerundense. En este sentido, la empresa  se apuntó un buen tanto ya que logró cerrar el contrato con el afamado diestro cordobés, cosa no conseguida por la empresa de la “Monumental” barcelonesa en ninguna de las cuatro combinaciones que conformaron la feria taurina de la Merced.

La inclusión en el cartel de “Manolete” en la corrida de ferias de 1944 dio a Girona un aire cosmopolita con la llegada de numerosos aficionados de Barcelona, Zaragoza y otras poblaciones que ansiaban ver como la ciencia suprema de Manolete trocaba la hora tediosa y fría de finales de octubre en un atardecer de mayo pletórico de aromas.

Se lidiaron seis toros y un novillo – destinado al toreo ecuestre- de la ganadería de Don Alipio Pérez Tabernero, de Salamanca. Los astados, de terciada presentación y con un primer toro de fea conformación zootécnica, resultaron manejables en líneas generales. El peso de los toros en canal arrojó un promedio de 196 kilos.

El caballero en ruedo jerezano D. Álvaro Domecq imprimió en su labor el sello alegre y policromo del más puro toreo campero. Esperó a su enemigo a la salida de toriles y lo corrió admirablemente bien con la garrocha. Colocó con acierto  toda clase de hierros con alegría en los cites, elegancia en la acción y dibujando bellos arabescos al ejecutar las suertes, siempre con justeza y medida. Pasaportó al novillo de 2 rejones de hoja de peral y pie a tierra de tres pinchazos, estocada algo ladeada y un repique con el de cruceta.

Completaron el cartel de aquella tarde los diestros Pepe Bienvenida y Curro Caro. Pepe Bienvenida pechó con el lote más deslucido del encierro charro. Escuchó música de viento en su primer enemigo y dio una vuelta en su segundo al que banderilleó extraordinariamente bien. Curro Caro, por su parte, exhibió una gran voluntad y deseos de agradar toda la tarde. Paseó por el anillo después de una variada y pinturera faena en el primer toro de su lote y desorejó a su segundo al que hilvanó un vistoso trasteo muleteril que prologó postrado de hinojos.

Manuel Rodríguez “Manolete” satisfizo a medias a la afición gerundense. Toreó a placer con la percalina a su primero dibujando seis buenas verónicas. Con la pañosa realizó una faena muy mandona, sin cambiar nunca los terrenos, en la que sobresalieron unas tandas de medidos y ceñidos redondos y unas suaves y límpidas manoletinas. Mató de estocada y descabello y se le concedieron los máximos trofeos. En su segundo, mal picado, hizo un trasteo por bajo y tirando a la brevedad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *