Cardona: correbous i toreig

En plena deriva antitaurina al país, Cardona torna a celebrar les seves festes, on el toro juga un paper important des de fa més de 600 anys. Els correbous, un concurs d’anelles i dues exhibicions de toreig es barrejaran en els propers dies a la comarca del Bages.

El dissabte 12 de setembre el corre de bou (“encierro”) donarà el tret de sortida als actes taurins. Aquest mateix dia, a la tarda a partir de les 19:30 hores, a la plaça de toros, es durà a terme la primera exhibició de toreig pràctic, és a dir, la lidia sense mort de dos novells per a Vicente Soler i Curro  Linares. L’endemà, diumenge, a les 17:30, actuaran Pablo Román i el català Antonio Cuadra.

La resta d’actes, com la típica cargolera o els correbous infantils, estan descrits al següent enllaç:

http://www.cardona.cat/ca/destacats/noticies/agost-2015/1396

 

Y digo yo…

Por desgracia, hasta que la que vuelve a parecer inminente sentencia del Constitucional no cambie el estado, Cardona vuelve a ser el reducto taurino catalán donde el capote y muleta (que no espada desde 1988) tienen mando en plaza. Que este año haya un novillero allí que calce, vista y comparta tierra catalana es motivo de satisfacción. Antonio Cuadra será quien ponga el color reivindicativo que la ocasión merece. Pero quizás merezcamos más.

Y sin quizás también. Quedándome al margen de lo poco que sé y de lo que menos aún me importa sobre guerras, dimes y diretes, Cardona debería ser un escarapate para nuestra resistencia. Para eso no es ni siquiera necesario una bandera ni una voz ni una palabra. Más que suficiente con estar allí presente. Lejos de levantar cualquier polémica, de que nadie se rasgue las vestiduras hasta llegar a esa piel tan fina que a veces demostramos, lo que digo es que Cardona no se debería escapar. Nunca. Si bien van por delante mis respetos para esos novilleros (sin y con picadores) que están anunciados esos días, algún nombre catalán más debería haber. Dejar solo a Cuadra, con la soledad que ya tenemos taurinamente hablando, no me gusta. No me cuadra. Y lo digo. Porque otra vez todos tendremos algo que ver. Que cada uno coja su parte. Pero que la coja, que para mañana es tarde.

Como digo que tampoco me parece bien que un novillero con picadores esté en esa centenaria tradición, en el único bastión que hoy nos queda. Si al menos fuera catalán… Ni eso. Seguimos de espaldas a lo nuestro, como ya escribí hace un año por el mismo motivo (http://www.vadebraus.com/de-espaldas-a-lo-nuestro/). Algo hemos ganado. Pero uno es poco. Que no nos tire la tierra, que no sintamos una especie de llamada de la sangre, tendría que obligarnos a echarnos una miradita, así, para adentro. Y si reina Castellón, pues muy bien. O muy mal. Pero a mi me duele lo nuestro, nuestra gente y nuestros toreros.

Digo yo….



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