Céret se olvida de Alberto Aguilar y de Serafín Marín

La ADAC, comisión de aficionados que gestiona el coso de Ceret, ha dado a conocer la esperada feria torista del país vecino con alguna ausencia destacada.

Contra todo pronóstico, Alberto Aguilar no pisará esta temporada la arena del ruedo francés a pesar de haber salido a hombros de Ceret el año pasado y tras triunfar con la de Saltillo hace dos años. Y puede que no lo haga nunca más. El madrileño cortó dos orejas a una corrida de José Escolar en el mano a mano con Robleño para ver quien se alzaba con el trono de Ceret. La batalla la ganó Aguilar. Había desbancado al rey en el norte por lo que todo hacía pensar que su presencia estaba asegurada. Pero la ADAC ha apostado por su torero, el ídolo de Ceret de la última década. Era evidente y lógico al mismo tiempo que Robleño no faltaría a su cita con Ceret y también que no se volvería a medir con Aguilar, por lo que obligaba a colocar a uno de los dos con la temida corrida de Juan Luis Fraile. Puede que la ausencia de Alberto Aguilar se explique por un desacuerdo en el precio o por un único ofrecimiento por estar en la feria con la corrida salmantina.

Si exigimos explicaciones a las grandes casas empresariales por las confecciones de sus ferias también lo hacemos con la ADAC. Agradeceríamos que nos contaran  por qué los aficionados de Ceret nos perderemos la torería de Aguilar en el año de su despedida de los ruedos. Igual hubiesen tenido que hacer un esfuerzo económico para traer a un matador que tantas tardes para el recuerdo ha dejado en Ceret. Una verdadera lástima.

Otra de las ausencias con mayor polémica es la de Serafín Marín. El catalán hace 6 años que no pisa el ruedo de la Catalunya Nord. La última vez que lo hizo fue en una corrida organizada por Bous i Cireres y a pesar de que la ADAC asegura que el veto a Serafín ya está levantando (lo hubo), son muchas las voces que hablan de que sigue vigente. Curiosamente ninguno de los tres matadores de toros, Javier Castaño y Marc Serrano, ni Prieto de la Cal, la ganadería de esa tarde de septiembre de 2012, han sido contratados nunca más por la ADAC. El caso de Castaño toma especial relevancia debido a que sus puertas grandes en Ceret le tendrían que valer para hacer un paseíllo más en esta plaza. Puede haber veto o simplemente que la ADAC haya considerado que las temporadas de estos dos matadores de toros no son mejores que las de los seis actuantes de este año. O un poco de todo.

Dejando la polémica de lado, la ADAC ha vuelto a programar un fin de semana de alto nivel. Ceret volverá a ver a su gran ídolo. Fernando Robleño tendrá la oportunidad de continuar haciendo historia en esa placita, esta vez con los astados portugueses de São Torcato. Cuando un torero te ha dado tanto es difícil olvidarte de él. Otros de los que repiten son Octavio Chacón, que cortó una oreja con la de Miura y Gómez del Pilar, que se las tuvo que ver con un peligroso Saltillo que aterrorizó a cuadrillas y aficionados. Sensibilidad, en este caso, por parte de la comisión. En el apartado novilleril actuará de nuevo Maxime Solera, otro triunfador del ferial anterior. Con los de Raso de Portillo se dio a conocer y con otro de Raso y otro de María Cascón tendrá la oportunidad de reafirmarse. Todos ellos se lo han ganaron en la arena y por eso repetirán.

Las otras caras que vivirán la dureza de Ceret serán Javier Cortés, Juan Leal y Joselillo. Tres toreros ilusionantes con méritos suficientes en Francia y España para ir a Ceret que pueden caer de pie en esa plaza. Ángel Jiménez, con buenas tardes en Las Ventas, y la oportunidad a Aquilino Girón completarán el apartado de toreros.

Muchos candidatos y solo seis puestos, pero está claro que a pesar de las dolorosas ausencias y de las numerosas críticas recibidas, la ADAC sigue a su aire. Con sus filias, sus fobias, sus locuras, sus errores, sus razones y su libertad han confeccionado una feria distinta a la vez que atractiva. El experimento de São Torcato, la dureza de seis Frailes y tres guerreros, el mano a mano ganadero entre Raso y Cascón, la veteranía, la juventud, la ambición son los puntales de esta feria. Por ser una plaza única y especial, nos veremos un año más en el sol de Ceret.

Un comentario en “Céret se olvida de Alberto Aguilar y de Serafín Marín

  1. Bueno, después de un año algo “raro”, Céret vuelve a ser reconocido con tres festejos interesantes y adecuados a su personalidad. Una corrida portuguesa desconocida y que será grande, una ganadería encastada que no lidia en las ferias (suponemos que Céret optará a la cabeza de camada) y una novillada muy interesante con dos ganaderías duras y exigentes que también vendrá muy bien presentada.

    Sobre los toreros, a mi personalmente la feria no me parece mal. Creo que hay toreros del gusto de Céret. En especial Chacón, Joselillo o el novillero Maxime Solera. Tengo mis dudas con Juan Leal y Javier Cortes. El francés, encimista hasta la temeridad, y el madrileño, con buen corte, no destacan por ser buenos lidiadores. Sobre Gómez del Pilar, el tercio de varas vergonzoso que protagonizó su picador con su consentimiento en el sexto saltillo no creo que sea un mérito para volver.

    Sobre las ausencias, respecto a Serafín Marín está todo dicho ya. Y sobre Aguilar (esta sí que llama la atención) supongo que la ADAC la explicará.

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