El Onsareño y ‘Campanilla’, toro y pasión

Domingo 29 de mayo. Plaza de toros de Inca (Mallorca). Festival taurino sin picadores. Algo más de media entrada. Se lidiaron cinco novillos de la ganadería mallorquina El Onsareño y uno, el tercero, de Sonia González. Nobles en líneas generales destacando el sexto.

Los rejoneadores Igor Kinttela y Roberto Armendáriz, vuelta y oreja respectivamente. Los matadores de toros José Barceló ‘Campanilla’ dos orejas y Javier González, vuelta. Y los novilleros Gabriel Pericás, oreja y Mariano Aguiló, oreja.


Atrás quedaron los despropósitos presidenciales en los cosos taurinos de la isla. Laudate Dominum! La sombra del fantasma del sombrero de paja que deambula en la historia del coso inquer se esfumó mucho antes de la hora del inicio del espectáculo. El reglamento es claro y no precisa de interpretaciones por parte de subalternos, además el Presidente Antoni Serra contribuyó imprimiendo rigor y seriedad arrinconando desvergonzadas decisiones de tiempos pasados.

El rejoneador Igor kinttela trasteó con un novillo que fue de más a menos en sus acometidas. De su labor destacar dos cortas. Mató mal lo que le privó de pasear un apéndice.

El también rejoneador Roberto Armendáriz se encontró con un novillo que se rajó pronto. Breve actuación bien rematada con el rejón de muerte. Se le premió con una oreja que si bien fue un premio excesivo a su actuación fue solicitada en su mayoría por el respetable.

‘Campanilla’, aunque con ciertas lógicas apreturas, lanceó bien de salida con el capote a su novillo. La tendinitis que padece le impidió realizar el salto de la garrocha tan esperado por sus seguidores. Tras brindar la faena de muleta a Antònia Mercadal, propietaria de la plaza de toros de Inca, inició su labor sentado en una silla pegado a tablas. Envalentonado pero centrado, logró largas series ligadas en redondo, gustándose. Por ponerle un ‘pero’ a su actuación, habría que señalar que obvió el toreo con la zurda. Mató de un excelente volapié con el consiguiente estoconazo que le pasaportó a pasear dos merecidas orejas alzándose como triunfador del festival. Salió a hombros.

Destacó en banderillas en este novillo José Otero si bien ya, en el sexto, pecó de exacerbado protagonismo ante un eral que no requería de obligadas carreras derivando en un desacertado lucimiento.

Justo es destacar también la organización llevada a cabo por el propio ‘Campanilla’ al frente del festejo con las gestiones en los trámites de Sandra Barceló y Gabriel Nadal.

Javier González capeó con el novillo más flojo de la tarde en todos los sentidos. Sin lucimiento con el capote ya con la franela su faena no logró traspasar la barrera del tendido. Voluntarioso, eso sí. Una media estocada en buen sitio hizo rodar al novillo. Dio la vuelta al ruedo.

Gabriel Pericás no eligió bien los terrenos en el momento de recibir con la capa a su enemigo. En el mismo centro del ruedo el novillo se le vino cruzado propinándole el consiguiente susto. Tuvo un gesto de generosidad al ofrecer banderillas a Alfonso Gómez que no había tenido opción de prender los rehiletes en el cuarto. Ambos estuvieron soberbios en la suerte, aunque quizás cuatro pares fuesen excesivos. Destacada tenacidad de Pericás que, una vez más, nada se le puede reprochar. Se le premió con una justa oreja tras un pinchazo, estocada atravesada y descabello.

Mariano Aguiló se topó con el mejor novillo del festejo: ‘Palomo’. Aguiló es todo afición. Su pasión por los caballos la alterna matando el gusanillo en el ruedo en contadas ocasiones. Mató de una buena estocada y se le concedió una solicitada oreja. No defraudó.

Seguiremos insistiendo en que continúa siendo absurdo el cansino comportamiento de los operarios de la plaza retrasando la salida del tiro de mulillas pretendiendo la benevolencia presidencial en el momento de sacar el moquero. Los Presidentes ya no claudican ante irrisoria actitud.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *