Pedro Bellsolà “Panaderito”: Un gerundense que quiso ser torero

La fiesta de los toros en Girona ha gozado siempre de un gran predicamento y ha contado con una gran afición. A principios de los años 60, las plazas de Girona y las provinciales de la Costa Brava registran una gran actividad taurina coincidiendo con el “boom” turístico. Se vive una gran efervescencia taurina y surgen muchos aficionados prácticos que harán sus pinitos toreros en los festivales taurinos que organizaba cada año, por San Pedro, la simpática sociedad “Los Pedrines” en la gerundense localidad de Cornellà de Terri. De estos festivales surgió el gerundense Pedro Bellsolà “Panaderito” apodado así por su juventud y profesión. “Panaderito” actúo en tres festivales celebrados en Cornellà de Terri y en un festival taurino celebrado en la plaza de toros de Girona el 2 de noviembre de 1964 con motivo de las ferias y fiestas de San Narciso. Este festival fue organizado por la Peña de “ Los Pedrines” y fue a beneficio de la campaña pro-vivienda “Gerona para Gerona”. Se lidiaron cuatro becerros con el hierro y cintas distintivas de la ganadería de Cervera y Badal que dieron excelente juego y posibilitaron el lucimiento de los aficionados

acartelados: Pedro Bellsolà, Alberto Batlle, Martín Sureda y el buen amigpanaderito2o Pere Joan Palahí. En esta función, Pedro Bellsolà “Panaderito” veroniqueó con galanura a su oponente. Con la pañosa realizó un muleteo variado con espaldinas, pases por alto, redondos y resultó trompicado al intentar el toreo al natural. Despenó al burel de dos estocadas y cortó un orejófilo trofeo. El 27 de junio de 1965, “Panaderito” actúa, con un precioso terno azul platino y oro, como sobresaliente en una novillada sin picadores en la que actúan el caballero en plaza José Ramon Alcaraz y loc coletas novilleriles José Padilla “ Morenito de Jérez” y Jesús Sánchez Tobarra en la lídia de novillos de Tomás Sánchez Cajo de Albacete. En este festejo destacó en una brillante serie de originales chicuelinas. Panaderito, que actúo en la plaza de Girona como peón en el festival taurino organizado a beneficio de la Asociación “Ángelus” en 1970 era conocido como “ el del capote exquisito” y él mismo decía que su afición a los toros se debía en parte a su afán por la aventura ya que no tenía antecedentes taurinos en su família y tenía grandes discordias familiares como consecuencia de su afición.

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