¿Quién tiene la culpa cuando desaparece una ganadería?

La ganadería de Conde de la Maza ha ido al matadero. Así lo confirmó el ganadero hace un par de días. Tan solo se quedó unas pocas vacas, añojos y un semental para venderlos a un amigo suyo.

El ganadero Leopoldo de la Maza Ybarra, asegura que está cansado en parte debido a que “los toreros quieren torear lo que quieren torear y los empresarios quieren comprar lo que quieren comprar”.

Pero cuando ocurren estas cosas surge una pregunta de difícil respuesta. ¿Quién tiene la culpa de la desaparición de una ganadería?

Posiblemente no hay una única respuesta. Posiblemente, en grados distintos, hay varios responsables de la desaparición y en las siguientes líneas intentáremos repasar los que considero más relevantes.

¿Los toreros? El ganadero de Conde de la Maza lo atribuye en gran parte a que los toreros, es decir las figuras, solo quieren lidiar el tipo de toro que a ellos les gusta, es decir mayoritariamente Domecq. Puede tener parte de razón ya que la mayor parte de las corridas lidiadas son de las denominadas comerciales. Hay que decir por eso, que existe otro mercado como el de las corridas duras donde pueden subsistir las ganaderías minoritarias. Es ahí donde de momento hay que competir. Los toreros de ese circuito no ponen tantas pegas a la hora de anunciarse con cualquier tipo de toro.

¿Los empresarios? También lo achaca a que los empresarios no le querían comprar los toros. Es evidente que será más fácil contratar a un matador si está conforme con la ganadería que va a lidiar. Además, desde el punto de vista empresarial, ¿por qué habría que pagar más por una ganadería que quizá atrae el mismo público? También pueden razonar como el torero y pensar que es mejor anunciar una ganadería con más garantías para embestir aunque ésta sea menos atractiva para el aficionado (no para el público, que no se suele fijar).

¿Los aficionados? Ahora todos nos echamos las manos a la cabeza, como pasa siempre cuando se manda al matadero un hierro o un encaste. Pero ¿cuántos de nosotros íbamos a ver sus toros expresamente?, ¿cuántos exigíamos a los empresarios que anunciaran esta (y otras) ganadería?, ¿cuántos pagaríamos más para verle lidiar? Por mucho que nos guste tuitear, en esa red social no se refleja la realidad del mundo taurino. Los toristas son minoría.

¿El ganadero? Lo fácil es sacar balones fuera. Los ganaderos, siendo los máximos responsables de su negocio, también tendrán gran parte de culpa. Quizás sus criterios de selección no han sido las más adecuados, quizás su relación con las empresas no era la mejor y quizás el trato con los toreros podría haber sido distinto. 

En cualquier caso, tengamos mayor o menos culpa cada uno de estos cuatro elementos clave de la tauromaquia, lo que es evidente es que perdemos todos. Hemos perdido una ganadería, en mejor o peor momento, pero distinta y con personalidad. Empequeñecemos la cabaña brava todavía más y nos acercamos a un espectáculo cada vez más homogéneo. A este paso, la del Conde de la Maza no será la última en caer.

Un comentario en “¿Quién tiene la culpa cuando desaparece una ganadería?

  1. El monopolio de empresarios y toreros es lo que están haciendo desaparecer ciertas ganaderías,y los ganaderos ya están hartos de perder dinero,muchas mas caerán.

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