TVE al servicio del sistema taurino

La supuesta imparcialidad que un programa taurino de la televisión pública española debería de tener, se pone en duda demasiadas veces a tenor de los comentarios de quienes lo dirigen y conducen.

El halago fácil a las figuritas de turno y a los ganaderos «comerciales» suscitan celos y suspicacias entre los pocos aficionados taurinos que tienen el valor de tragarse la emisión del programa. La constante hipérbolización de los éxitos de las figuras que mandan y pagan se hace evidente cada sábado sin el menor rubor.

En la edición sabatina del pasado 21 de octubre, se cuestionó la importancia de la suerte de varas de una manera desacomplejadamente antitaurina. El menosprecio a la suerte de picar hay que entenderla desde el leal servicio al sistema y, sobre todo, al toro que han impuesto los artífices de la tauromafia. Es normal que casi se pida su abolición cuando el torete actual de los encastes mayoritarios tiene una declarada alergia al peto de las cabalgaduras. Si los toros de antes se dormían en la suerte de varas, el toro de hoy sale ya soñoliento del toril y se duerme definitivamente en las largas y trapaceras faenas de muleta de las «valientes» figuras. El toro actual, el de los encastes mayoritarios, embiste «dormido por dentro», de forma totalmente mecánica, sin ningún atisbo de casta ni fiereza, sin fuerza y sin posibilidad de poder mantener una brava pelea con el caballo. La evolución de los gustos se encamina hacia la faena de muleta y la bravura del toro no se puede ver con el caballo por la poca casta y fuerza del toro y por el miedo de las figuras a que el toro se rompa cuando entre a jurisdicción de los del castoreño.

Así las cosas, el sistema taurino ha convertido la tauromaquia en tauromafia. Se ha impuesto una Fiesta sin toro, sin suerte de varas y en donde impera el cuento del destoreo, la pierna retrasada, los alivios y el triunfalismo de las orejas e indultos. La tauromaquia postmoderna ha desvirtuado por completo el espectáculo, lo ha vaciado de contenido y ha dejado solo lo superficial y lo decorativo. El pasado sábado en el programa taurino de la televisión pública ya intentaron condicionar la opinión de los telespectadores ayunos de criterio y que constituyen el auténtico vivero de palmeros. Próxima estación: corridas sin muerte.

Un comentario en “TVE al servicio del sistema taurino

  1. Si no cambiamos o cambian las cosas,y dejamos de querer contentar a los antis, ecologistas etc.Al final ni pica ni banderillas ni muerte,ahora salen de toriles como si fueran de paseo,antes salían con unas ganas de comerse la plaza ,el caballo y todo lo que se ponía por medio,ahora pocos salen así señores ganaderos miren eso si no se va al carajo no miren el toro cómodo para los figurines echo a medida un saludo.

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