Catalunya necesita un rescate

El matador de toros catalán Serafín Marín actuó, el pasado domingo, en el ruedo francés de Saint Martin de Crau con una muy seria y astifina corrida del hierro de Yonnet. Las dificultades del lote que le cupió en suerte (o más bien, en desgracia) imposibilitó el lucimiento de “nuestro” torero que, sin embargo, se justificó sobradamente ante sus antagonistas. Una lástima que no le rodaran bien las cosas al torero de Montcada ya que un éxito en Francia podría haber significado un cambio de rumbo en la trayectoria de la temporada. Una temporada que, por culpa de cómo está montado el sistema taurino, está resultando muy injusta y cicatera con la cantera de toreros catalanes. El joven olotense Abel Robles es, sin duda alguna, otra de las grandes esperanzas de la afición catalana. Con unas excelentes aptitudes toreras e indudable afición, Robles está casi sin contratos por culpa de muchos factores como la disminución de novilladas, la preferencia en los carteles por la nueva hornada de novilleros (que todos torean igual y con todas las trampas habidas y por haber). Robles está anunciado en la novillada de la feria de Céret, uno de los ciclos taurinos toristas más emblemáticos del país galo. La novillada de Céret tiene que ser un punto de arranque para poder presentarse en “Las Ventas” y meter la cabeza en los carteles de la segunda mitad de la temporada. Tanto Serafín Marín como Abel Robles merecen mucho más por la calidad y seriedad de su toreo.

En mi opinión, los empresarios deberían de hacer un guiño a la menospreciada Catalunya taurina y contratar a “nuestros” toreros que no son ni peores ni mejores que la mayoría de los que se acartelan en muchas corridas. El toreo en Catalunya necesita un rescate que el Tribunal Constitucional se niega, de momento, a concedernos. Falta, según mi modo de ver, muchísima más sensibilidad en el resto de la península hacía el “problema catalán”. Después de su inmovilismo cuando se nos privó a los catalanes de nuestros derechos y libertades, toca mover ficha. Una buena manera de hacerlo sería rescatar a nuestros toreros de este ostracismo forzado y situarlos en la órbita que, por su calidad y esfuerzo, merecen. No es tan difícil y eso supondría oxigenar, sin duda alguna, a los aficionados catalanes cuya resistencia es merecedora, al menos, de un poco de apoyo y solidaridad. Estamos solos, resistiendo, aguantando insultos, pero… con una cantera de toreros que, a pesar de la hostilidad de su territorio, están ahí esperando esa oportunidad que en Catalunya no les podemos dar.

3 comentarios en “Catalunya necesita un rescate

  1. Además, corto 4 orejas en su alternativa el año pasado y nadie lo ha vuelto a poner. Se comete una gran injusticia con este torero

  2. Buenas madrugadas señores. Ha sido una gran alegria dar con esta pagina que me retrotrae a mi niñez ,la época en que me hice aficionado viviendo en esa Barcelona de mis amores. Recuerdo aún la primera novillada que presecié en el lejano 1954 en la Monumental.
    Ha sido la casualidad la que me ha traido hasta aquí buscando en internet a Enrique Molina al que vi torear y que ademas es de Alhama de Granada el pueblo de mi padre.
    Les seguiré a través de este Cuaderno. Mucho ánimo y fé para vencer la cerrazón y la tiranía de los que quieren imponer su dictadura.
    Un cordial saludo.
    franmmartin

  3. Coincido con Joan, pero no hay que olvidarse de Jesús Fernández. El de Sant Boi fue el que mejor estuvo en el festival de Alcañiz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *